Texto y fotos: Lorenzo Pascual (web)

Berri Txarrak están despidiéndose de los escenarios en una gira de "locales pequeños" en la que han vendido todas las entradas en un visto y no visto. Y en Rocklive pudimos disfrutar de la segunda noche en Bilbao con un Kafe Antzokia entregado y con la peña dispuesta a corear todos y cada uno de los temas. ¿Quién dijo que los jóvenes no se acercaban ya al rock? Fueron ellos y ellas (porque muchas hubo) los que coparon las primeras filas, los que, puño en alto, coreaban las canciones y los que disfrutaron, como locos, los temas de unos Berri Txarrak en estado de gracia. Y es que son venticinco años sobre las tablas de sitios variopintos y de grandes escenarios lo que les otorga un saber estar que desborda expectativas.

Los amantes de los sonidos garajeros ya tenemos una cita marcada en rojo en el calendario. Y es que sus majestades The Lords Of Altamont visitarán Bilbao, A Coruña y Burgos el mes de mayo paseando su incendiario directo. El pasado verano reventaron el Azkena Rock Festival con un bolo que todavía guardan en su memoria los asistentes al mismo.Su nombre no puede ser más significativo. Como bien sabes, el festival de Altamont fue anunciado como el Woodstock del Oeste y tuvo lugar el 6 de diciembre de 1969. Lo que pretendía ser un festival en honor a la paz y el amor, se convirtió en una batalla campal bañada en drogas duras en la que las cadenas de las motocicletas y los puños americanos cobraron tanto protagonismo como las bandas. El fin de una era, sin duda.

El jueves 28 de febrero se inicia la gira de Fastball en Bilbao (Nave 9), dentro del veinte aniversario de su aclamado album “All the Pain Money Can Buy”, que fue disco de platino, nominación a los grammys incluida y a dia de hoy continua siendo uno de los trabajos más representativos del mejor power pop hecho en USA. El trío de Austin ha seguido fiel a sus sonidos durante toda su trayectoria dejando a un lado el éxito comercial que tuvo en su momento y editando magnificos discos. El último “Step Into Light”, editado en 2017, del que también daran cuenta junto a lo mejor de su brillante repertorio.

El BBK Music Legends Festival anuncia nuevas confirmaciones que hacen salivar a todos los aficionados al rockanroll. Y es que Little Steven y sus The Disciples Of Soul estarán sobre el escenario de La Ola de Sondika junto a artistas de la talla de Suzanne Vega, Kitty, Daisy & Lewis, Anje Duhalde y Mississippi Queen & The Wet Dogs. El gran Steven Van Zandt, amigo del alma, brazo derecho de Bruce Springsteen y uno de los creadores de la E Street Band, estará en el escenario del Legends al frente de una banda con 14 músicos con la que seguro gozaremos. Todos ellos junto a los cabezas de cartel Beach Boys y Ben Harper & The Innocent Criminals y algunas bandas que todavía están por confirmar.

Los Dustaphonics capearon el temporal, en forma de una ronquera notable de su cantante Gizelle Smith, y salieron airosos del concierto de Bilbao (domingo 17 de febrero, Nave 9; el último de su gira de cuatro fechas) gracias a la contundencia de un sonido que va más allá del surf, que pica en el garaje, que tiene en los instrumentales un arma y en la voz de Yvan Serrano un comodín. La voz de Gizelle, no nos engañemos, lastró el show, pero se compensó con sonido twang (la Fender Jaguar de Yvan sonó estupendamente toda la velada), lo compacto de la sección rítmica que no decayó en ningún momento y la propia actitud de la cantante que no paró de bailar y se dejó lo que quedaba indemne de sus cuerdas vocales en temas de alta exigencia.

Kacy & Clayton estarán de gira por el estado en el mes de marzo. Deudores del country-folk más clásico y apadrinados por Jeff Tweedy (Wilco), sus voces magnéticas, el brillante violín de Kacy Anderson junto al intrincado trabajo de guitarra y las cálidas armonías vocales de su primo y compañero musical Clayton Linthicum se entrelazan con expresividad y calidez acústica para mutar el estilo en uno más fresco y con grandes dosis de pop. El debut del dúo canadiense en 2016 para New West Records, ‘Strange Country’, les ganó entusiastas críticas a ambos lados del Atlántico, pero ha sido la mezcla de las influencias folk y country tanto norteamericanas como británicas que han inyectado energía joven y sensibilidad moderna al estilo que han plasmado en ‘The Siren’s Song’ la que les ha hecho dar el salto. Raíces rurales, canciones artesanas de resonante emoción, oscuras y agridulces temáticas líricas, y personajes vívidos, pueblan las canciones que registraron en el estudio casero del líder de Wilco, mostrando sus humildes raíces canadienses.