Noche de blues en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz y con Buddy Guy nada menos, el máximo exponente (con permiso de su majestad, B.B. King, claro) del estilo en su versión más eléctrica, más cercana al vástago que engendró y que luego le abandonó a su suerte, el rock ‘n’ roll. Pero el bueno de Buddy siempre ha estado ahí, incombustible al desaliento, con Junior Wells o en solitario, conviritiéndose en referencia de los maestros blancos (británicos casi siempre) que siempre han buscado su feeling, su “blues”, para incorporarlo a sus grabaciones.

Lo reconozco. Tenía un poco abandonado al protagonista de ayer; no así al blues que suena muchas veces en mi reproductor, pero el aluvión de grabaciones hace que sea difícil volver atrás y retomar viejas filias. Eso y que la última vez que asistí a uno de sus conciertos salí con un regusto amargo. Fue en el Festival de Blues de Getxo del 2007 (creo que no me equivoco) y aquello devino en una pachanga que sólo convenció a los fans más acérrimos. Pero el concierto de ayer me obligó a volver a sus discos y ahí encontré de nuevo al fino guitarrista, al punteo alegre unas veces, rudo y aguerrido otras, al bluesman de la caverna de su album “Sweet Tea” y al que te alegra el día con versiones incendiarias de los clásicos o con temas propios que no le van a la zaga.


Así que carretera y manta y hacia Vitoria. Puntual como un reloj (unos minutos más allá de las 9 de la noche) salió el otro ejecutante de la noche, Larry Carlton. Lo siento, no le conocía más allá de las hojas promocionales (un dato curioso: fue el compositor del tema de la serie “Canción triste de Hill Street”); miembro de los Crusaders, tocó con Quincy Jones, Michael Jackson y en el stand de discos del merchandising vi que tenía un disco a medias con Steve Lukather, guitarrista de Toto, lo que me hizo temer lo peor. Un malabarista de la guitarra que sonó mejor cuanto más se acercó al filón del blues y del rock, perdiendo fuelle en los temas con ecos al jazz y a la bossa.

Y a las 11 poco más o menos, tras una breve y atropellada presentación, salió a escena un Buddy Guy por el que parece no pasar el tiempo (cosas de la cirugía supongo). Y la cosa empezó bien, “Nobody understands me but my guitar”, blues a la vieja usanza; punteos poderosos, diáfanos y los justos, cumpliendo una de las máximas del género: menos es más. A partir de aquí un concierto cuesta abajo con el público entregado y con un setlist de grandes éxitos. Por allí se pasearon Muddy Waters (“Hoochie Coochie man”, “She’s nineteen years old”), John Lee Hooker (“Boom boom”), Hendrix (“Voodoo chile”)... Pero es eso mismo lo que lastra sus directos, la falta de un hilo propio que no te haga tener la sensación de estar asistiendo a una verbena blusera (como bien comentó un cronista de su concierto en Getxo). Y canciones tiene, como se pudo ver y oir en la muestra que tomó de su último disco, que empezó primitiva y acabó en un caramelo soul donde demostró que, sin ser un cantante excepcional, tiene algo.


A partir de aquí ya no hubo opción para la sorpresa. Vuelta a los clásicos con “Rock me baby” que le sirvió de excusa para darse un garbeo entre el respetable, una versión resultona del “Fever” y un fin de fiesta con el “Voodoo Chile” de Hendrix como pretexto, pero al que no acabó de sacar las chispas que se merecía. Casi sin acabarla y con una breve despedida puso fin al concierto, no sin antes darse otro paseito entre la afición, regalando púas esta vez. ¿Vuelta a las andadas, como en Getxo? No diría yo tanto; sonó mejor, tuvo dos o tres picos de gran intensidad, estuvo más comunicativo y hasta creo que tocó mejor, sobre todo las versiones. En el debe, más temas propios, lo parco del show (una hora y sin bis) y la versión de Cream, aunque esto creo que son fobias personales. Eso sí, por lo menos me llevé una púa.

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4 comentarios

  1. GorDT // 18/7/10  

    Pues yo guardo un grato recuerdo de su concierto en Gijon en el Crossroad. No me parecio flojo, al contario, para ser un musico entrado en años me resulto un concierto con mucha fuerza. Pero claro, tambien sera cuestion de gustos.

    Saludos!!!

  2. beerbeer // 19/7/10  

    muy buena la reseña!!

  3. paulamule // 21/7/10  

    Amo a Buddy Guy y las veces que lo he podido ver ha sido emocionante y celestial. Una lástima que aquí no se enteren de una y no traigan más que basura y muy de vez en cuando alguna sorpresa.

  4. Anónimo // 22/7/10  

    Yo era la tercera vez que lo veía. La primera de cine, poderoso y al grano (en un festival de jazz de Vitoria creo que como telonero de B.B.King). Ahí me gustó mucho. La 2ª la del 2007 que no me gustó nada: empezaba canciones y no las terminaba, muy pocos temas propios y un show para salir del paso. Y la tercera ésta última que está en un término medio, acercándose más a la primera que a la segunda; y eso que adoleció de errores similares a Getxo, pero bueno ya lo digo en la reseña.
    Gracias a todos por los comentarios.
    Larrypas