Texto y fotos: Lorenzo Pascual (web)

El panorama del Bilbao musical sigue imparable y hacia arriba. Este fin de semana son multitud los conciertos y lo son también las salas que programan. No nos podemos quejar los aficionados, aunque ya se va notando que la gente elige y es que a todo no se puede ir. Esta semana tocaba cita con uno de los artistas más camaleónicos de la escena ¿country, rock, folk,....., punk? Daniel Romano arribaba a la Kutxa Beltza del Kafe Antzokia.

Y ante una concurrencia bastante nutrida (menos de lo que merece para el que esto suscribe) y con un sonido estupendo, nos descerrajó un bolo de actitud cuasipunk y musicalidad cercana, a veces, al Bob Dylan más flamígero (época Rolling Thunder Revue, la mejor del bardo para el que esto suscribe) y otras a unos Who incandescentes (con el guiño del "My Generation" intercalado en un tema). Al frente de un cuarteto con farfisa antañón y ¡batería de doble bombo!, durante una hora nos descubrió facetas más briosas de los temas de su último disco ('Modern Pressure') y no perdió en ningún momento frescura e intensidad. Quizás desfasó un poco con las versiones de los Ramones (por cierto que me señaló al inicio del "I Wanna Be Sedated"; bueno a mi o a mi camiseta de los Ramones, je, je), pero su propuesta tuvo la garra que en disco queda aparcada en favor de unos arreglos que en directo brillaron por su ausencia (“Roya” y “When I Learned Your Name”). Y conste que no es una crítica ya que las dos opciones son válidas; luego ya cada uno que se quede con la que más le guste.


Dos veces he visto a Romano. La primera bajo el aguacero del Azkena 2016 no la pude disfrutar (de hecho, de poco me acuerdo) pero esta se quedará como uno de los conciertos del año. Habrá que ver la próxima mutación. Viniendo de quien viene será epatante. Rock on!


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